Sweetheart 2014
Sweetheart 2014
Calificación
Somos ÍDOLOS
# de críticas
Calificación
usuarios
Por quinta ocasión la cadena de cafeterías Starbucks lanza un álbum para conmemorar a los enamorados en el mes de San Valentín. Sweetheart 2014 es un disco que compila a músicos contemporáneos de diversos géneros haciendo covers de canciones amor. Naturalmente debía ser una producción discográfica que aprovechara de esa esencia romántica que impregna el 14 de febrero a todo el mes, así que le pidieron a cada uno de los músicos invitados que libremente hiciera un cover de su canción de amor favorita.
El álbum es un viaje a través de épocas, géneros y ambientaciones distintas; y a pesar de que a todos los une el concepto de “amor”, su naturaleza es divagante y algo dispersa, características que siempre son un riesgo en los álbumes que compilan a distintos artistas sin un sonido meta en específico. Sweetheart 2014 como un disco en general, no tiene ningún tipo de propuesta musical que vaya más allá de presentar un álbum de amor agradable para el público que suele ir a Starbucks.
Sin embargo esto no significa que el disco no venga cargado con excelentes interpretaciones por parte de algunos artistas, aunque no en su totalidad. Sweetheart 2014 tiene varios altibajos, canciones que encantan de inmediato, otras que pasan completamente desapercibidas y otras que rompen por completo que la armonía que debe sentirse al escuchar un disco de este tipo.
El álbum abre pertinentemente con el cover que hizo Jim James “Turn Your Lights Down Low”, original de Bob Marley. La interpretación que este músico nos da es suave, apacible, dulce, y parece construir el escenario perfecto para cualquier noche de romanticismo; la voz de Jim contiene la dosis perfecta de seducción, pasión y dulzura para brindarnos un muy linda balada de amor.
Y si en esta primera entrega ya se había establecido el lugar perfecto para pasarla con el amado, la siguiente canción nos cuartea un poco el pavimento. Vampire Weekend y su cover de “Con Te Partirò” popularizada por Andrea Bocelli y en español mejor conocida como “Por Ti Volaré”, en este track incluso escuchamos a Koenig cantando en italiano. Su esfuerzo por mostrarse más cercano a la original se reconoce, su italiano no suena tan mal, pero sería difícil decir que esta fue la mejor elección de canción de amor, un tema de música neo clásica en un mash-up con un reggea electrónico. La producción de esta canción suena plástica y poco congruente con la temática.
Pero los altos en el disco llegan a ser muy buenos, Beck nos da una exquisita versión de “Love” origina de John Lennon, con un sonido sofisticado de guitarras acústicas, una repentina y chillante eléctrica aparece también, así como un piano. Beck suena entregado y su voz sufriente como la de cualquiera que padece de un amor profundo. Después aparece Phosphorescente, con un imperdible cover de Bob Dylan y su canción “Tomorrow Is A Long Time”, canción que destaca musical y líricamente, con una ternura doliente en la voz de Matthew Houck expresando la eterna añoranza de cuando se pierde a un amante: “Yes, and only if my own true love was waitin' / If I could hear her heart a-softly poundin' / Yes, and only if she was lyin' by me / Then I'd lie in my bed once again”.
El álbum tiene esa amalgama de artistas que hacen su aparición con distintos sonidos; el cantante folk Bahamas hace “Always On My Mind” de Willie Nelson de una forma íntima, cercana pero al mismo tiempo triste y nostálgica, creando una sensación acorde a la temática del álbum.
Otras tantas pasan de largo, la cantante Valeire June con una canción de The Carter Family, “Happy or Lonesome”, con su típico estilo que mezcla blues con country; Thao & The Get Down Stay Down con “If You Were Mine” de Ray Charles o incluso el cover de Mazzy Star “Fade Into You· de Ben Harper, la cual simplifica el encanto de la original. También hay curiosidades que valen la pena darles una mirada como el dueto entre Fiona Apple y su hermana Maude Maggart en la canción “I’m In The Middle Of A Riddle” de Anton Karas.
Como probablemente está predispuesto, este disco será un encanto en todas las cajas registradoras de las cafeterías Starbucks. Aunque el conjunto de canciones no es exactamente lo más romántico para una debida celebración de San Valentín, puede llegar a ser relativamente agradable para el público promedio que comprará este disco y lo escuchará mientras maneja su auto, pero musicalmente se queda corto de hacer alguna propuesta interesante como álbum para quienes estén más interesados en la música.