Las estrategias de la música en 2013
Foto por :Getty Images
En el 2013 pudimos apreciar una serie de estrategias poco convencionales para la promoción y venta de álbumes, en artistas de gran renombre y poderío. Esta ola de creatividad está incentivada por la drástica caída de la ventas de discos y la saturación de música que busca captar la atención de las personas. Conforme avanza el tiempo parece que los artistas se van dando cuenta de que no se pueden valer de las mismas herramientas y estrategias del pasado para vender discos, obtener buenos resultados y estar en la mente de las personas.
La decisión de cómo hacer el lanzamiento de un álbum es más importante y riesgosa de lo que parecería a primera instancia. Esta importancia se eleva a la potencia cuando se habla del trabajo de los artistas con mayor renombre y de los que tienen detrás una fuerte inversión, principalmente cubierta por las disqueras que apuestan por el éxito de un grupo o artista a corto o largo plazo.
Las primeras tres semanas después del estreno de un disco son en las que se realizan la mayor parte de las ventas, y en las que finalmente se etiqueta si el álbum tuvo éxito o fue un fracaso ante los ojos de millones de personas. Dependiendo del impacto causado, los medios ponen atención y dan seguimiento a los eventos de la banda, esto pasa incluso en la escena independiente que por lo general es más humilde, pero a fin de cuentas todos viven de la venta de álbumes, exposición a la gente y venta de conciertos.
Es por eso que vale la pena echar un ojo a las riesgosas estrategias que hicieron algunos de los artistas que tienen prácticamente cualquier medio a su disposición por su capital económico pero al mismo tiempo mucho que perder.
Jay-Z hizo una campaña que llegó a ser demasiado presuntuosa, resumida en la frase de “cambiar las reglas”, cosa que fue cierta en la medida que encontró otro método de venta de álbumes a través de su contrato de Samsung con quien tenía asegurada la venta de un millón discos antes de su lanzamiento. Además del revuelo de exposición que ganó por dicha estrategia también creó una campaña un tanto viral en la web donde liberaba la letra de una canción cada cierto tiempo en la que citaba letras de otros artistas como Nirvana o REM. Se puede considerar un éxito la enorme campaña que realizó al haber terminado el año con más de un millón en ventas en Estados Unidos, adicionales a las de Samsung.
Kanye West sin sacar sencillo, proyectando visuales cantando “New Slaves” en 66 edificios en distintos países y anunciando el lanzamiento de Yeezus en el show Saturday Night Live concluyó una leve campaña de promoción. Pero más que incentivada por él, lo estaba por los medios de noticias expectantes al sucesor de My Beautiful Dark Twisted Fantasy que por tener noticias del material, utilizaban cualquier excusa para presumir de notas e información. West estableció estar cansado de la promoción y querer centrarse únicamente en la música, por eso también presentó Yeezus sin arte gráfico. Las ventas se calificaron de decepcionantes y en el último registro marcado en Agosto 25, contaba con 517 mil discos vendidos.
Arcade Fire tuvo una amplia campaña de promoción que hicieron circular muchos meses antes del lanzamiento de su disco Reflektor o incluso mucho antes de que se supieran los detalles sobre ese nuevo disco. Los formatos mercadológicos que la banda utilizó rompían con los métodos tradicionales de promoción, Arcade Fire recurrió al marketing de guerrilla y pintaron el logo de su nuevo disco en las paredes de calles de distintas ciudades, sin dejar claro qué significaba, lo cual causó misterios y elevó las expectativas entre los seguidores. Otras de las estrategias que utilizaron fue la creación de un grupo falta, The Reflektors, nombre con el que hicieron algunas presentaciones sorpresa y misteriosas previas al lanzamiento del disco. También publicaron imágenes y video que nos daban una pequeña mirada hacia lo que Reflektor sería, pero de igual forma no nos dejaban nunca claro qué era lo que se podía esperar. Y de cierta forma toda esta faramalla mercadológica les funcionó, su álbum debutó en el lugar número uno de la lista Billboard 200 con ventas que alcanzaron hasta las 140 mil copias vendidas en la primera semana.
De todos ellos la artista que más discos vendió fue Beyoncé y curiosamente fue la que optó por la medida más radical de todas, sacar el álbum sin aviso alguno el viernes 13 de diciembre y no solo eso, además lo hizo exclusivamente por iTunes y haciendo disponible a la venta solo el disco entero. Posterior a eso explicó la razón de ello, diciendo que en la actualidad se ha perdido el concepto del álbum, todo es muy efímero y se basa en expectativa y crear ruido, no en la música, por eso ella pretendió sacarlo directo para la gente que realmente le interesa y presta su atención, a los fans que están interesados y atentos en la artista; una filosofía prácticamente opuesta a la utilizada por su marido.
Será difícil saber el alcance que hubiera tenido su álbum homónimo en ventas con una estrategia acorde a la magnitud del proyecto, pero de lo que sí se tiene el dato es que las ventas fueron un éxito a pesar de la metodología sorpresa. En tres días alcanzo 617 mil unidades vendidas y a los trece la cantidad se transformo a 1.3 millones, entrando al top 10 de los discos más vendidos del 2013.
No existe un manual del lanzamiento ideal de un álbum, una innumerable cantidad de factores determinan la estrategia usada por el artista o la disquera. Lo que es interesante es ver cómo los artistas, sin importar su nivel de popularidad, cada vez están más dispuestos a arriesgar en la manera que dan a conocer su música e interesados en la reacción de las personas. Estamos en tiempos de transición en la venta de música y por eso es especialmente importante voltear hacia todos estos detalles, probablemente no serán una solución permanente pero pueden inspirar una nueva idea que revolucione la industria.
La decisión de cómo hacer el lanzamiento de un álbum es más importante y riesgosa de lo que parecería a primera instancia. Esta importancia se eleva a la potencia cuando se habla del trabajo de los artistas con mayor renombre y de los que tienen detrás una fuerte inversión, principalmente cubierta por las disqueras que apuestan por el éxito de un grupo o artista a corto o largo plazo.
Las primeras tres semanas después del estreno de un disco son en las que se realizan la mayor parte de las ventas, y en las que finalmente se etiqueta si el álbum tuvo éxito o fue un fracaso ante los ojos de millones de personas. Dependiendo del impacto causado, los medios ponen atención y dan seguimiento a los eventos de la banda, esto pasa incluso en la escena independiente que por lo general es más humilde, pero a fin de cuentas todos viven de la venta de álbumes, exposición a la gente y venta de conciertos.
Es por eso que vale la pena echar un ojo a las riesgosas estrategias que hicieron algunos de los artistas que tienen prácticamente cualquier medio a su disposición por su capital económico pero al mismo tiempo mucho que perder.
Jay-Z hizo una campaña que llegó a ser demasiado presuntuosa, resumida en la frase de “cambiar las reglas”, cosa que fue cierta en la medida que encontró otro método de venta de álbumes a través de su contrato de Samsung con quien tenía asegurada la venta de un millón discos antes de su lanzamiento. Además del revuelo de exposición que ganó por dicha estrategia también creó una campaña un tanto viral en la web donde liberaba la letra de una canción cada cierto tiempo en la que citaba letras de otros artistas como Nirvana o REM. Se puede considerar un éxito la enorme campaña que realizó al haber terminado el año con más de un millón en ventas en Estados Unidos, adicionales a las de Samsung.
Kanye West sin sacar sencillo, proyectando visuales cantando “New Slaves” en 66 edificios en distintos países y anunciando el lanzamiento de Yeezus en el show Saturday Night Live concluyó una leve campaña de promoción. Pero más que incentivada por él, lo estaba por los medios de noticias expectantes al sucesor de My Beautiful Dark Twisted Fantasy que por tener noticias del material, utilizaban cualquier excusa para presumir de notas e información. West estableció estar cansado de la promoción y querer centrarse únicamente en la música, por eso también presentó Yeezus sin arte gráfico. Las ventas se calificaron de decepcionantes y en el último registro marcado en Agosto 25, contaba con 517 mil discos vendidos.
Arcade Fire tuvo una amplia campaña de promoción que hicieron circular muchos meses antes del lanzamiento de su disco Reflektor o incluso mucho antes de que se supieran los detalles sobre ese nuevo disco. Los formatos mercadológicos que la banda utilizó rompían con los métodos tradicionales de promoción, Arcade Fire recurrió al marketing de guerrilla y pintaron el logo de su nuevo disco en las paredes de calles de distintas ciudades, sin dejar claro qué significaba, lo cual causó misterios y elevó las expectativas entre los seguidores. Otras de las estrategias que utilizaron fue la creación de un grupo falta, The Reflektors, nombre con el que hicieron algunas presentaciones sorpresa y misteriosas previas al lanzamiento del disco. También publicaron imágenes y video que nos daban una pequeña mirada hacia lo que Reflektor sería, pero de igual forma no nos dejaban nunca claro qué era lo que se podía esperar. Y de cierta forma toda esta faramalla mercadológica les funcionó, su álbum debutó en el lugar número uno de la lista Billboard 200 con ventas que alcanzaron hasta las 140 mil copias vendidas en la primera semana.
De todos ellos la artista que más discos vendió fue Beyoncé y curiosamente fue la que optó por la medida más radical de todas, sacar el álbum sin aviso alguno el viernes 13 de diciembre y no solo eso, además lo hizo exclusivamente por iTunes y haciendo disponible a la venta solo el disco entero. Posterior a eso explicó la razón de ello, diciendo que en la actualidad se ha perdido el concepto del álbum, todo es muy efímero y se basa en expectativa y crear ruido, no en la música, por eso ella pretendió sacarlo directo para la gente que realmente le interesa y presta su atención, a los fans que están interesados y atentos en la artista; una filosofía prácticamente opuesta a la utilizada por su marido.
Será difícil saber el alcance que hubiera tenido su álbum homónimo en ventas con una estrategia acorde a la magnitud del proyecto, pero de lo que sí se tiene el dato es que las ventas fueron un éxito a pesar de la metodología sorpresa. En tres días alcanzo 617 mil unidades vendidas y a los trece la cantidad se transformo a 1.3 millones, entrando al top 10 de los discos más vendidos del 2013.
No existe un manual del lanzamiento ideal de un álbum, una innumerable cantidad de factores determinan la estrategia usada por el artista o la disquera. Lo que es interesante es ver cómo los artistas, sin importar su nivel de popularidad, cada vez están más dispuestos a arriesgar en la manera que dan a conocer su música e interesados en la reacción de las personas. Estamos en tiempos de transición en la venta de música y por eso es especialmente importante voltear hacia todos estos detalles, probablemente no serán una solución permanente pero pueden inspirar una nueva idea que revolucione la industria.