Adele, Foo Fighters y lo más esperado 2014
El 2013 fue un año saturado de lanzamientos de álbumes, muchos de una inmensa calidad y otros tantos decepcionantes. Ahora, en el comienzo del 2014, enfocamos la vista en lo que nos espera para este nuevo año, ya tenemos en la mira a algunos artistas que están preparando nuevas producciones que en los próximos meses verán la luz. Aquí queremos presentarte algunos de los artistas que lanzarán álbum este año y que en Somos Ídolos estamos muy emocionados por ya escucharlos.
El 19 de este mes se cumplen tres años del lanzamiento de uno de los discos más exitosos, no sólo de los últimos años sino de la historia, con más de 26 millones en ventas, hablamos del 21 de Adele. Esa cantidad es sorprendente, pero lo es más por venir de una artista sobria de farándula, no interesada en vender su cuerpo sino un verdadero talento musical, su voz y escritura. 21 es un disco sólido con autenticas gemas como: “Turning Tables”, “Set Fire to the Rain” y por supuesto la inolvidable “Someone Like You”, es por ello que las expectativas no podrían ser más altas para una artista tan joven como Adele de 25 años y será interesante observar como lidia ante el ruido y las opiniones del mundo entero.
Por supuesto está Kanye West, quien ocupa el primer lugar en nuestra lista de mejores álbumes y canciones del 2013; West, sorpresivamente, anunció a finales del año que ya se encontraba trabajando en la continuación de Yeezus. Por lo repentino del anuncio y los pocos detalles que se dieron, aún no se sabe si será un B-sides del disco pasado o si tiene la suficiente inspiración como para crear otro concepto completamente original y apartado de lo que ya no ofreció. Por el alto estándar de exigencia de este artista suena ridículo pensar que únicamente envolverá un par de canciones sobrantes en un empaque atractivo para venderla como algo nuevo y recién hecho, pero no será hasta el 2014 que lo sabremos.
Por otro lado Frank Ocean también tiene programado lanzar un álbum este 2014, después de dos años de haber estrenado su álbum debut Channel Orange, una de las mejores producciones que se han realizado en los últimos años. En él destaca la virtud inigualable de Ocean de evolucionar complejas melodías frente al micrófono sin prácticamente alguna pista existente. Y aunque el año pasado no sacó ninguna producción con su firma, se vio inmerso en una serie de colaboraciones con personalidades como Earl Sweatshirt, Jay Z, Kanye West y Beyoncé, pero a un artista con su talento se espera escucharlo durante una hora ininterrumpida.
Mastodon tenía la costumbre de sacar discos épicos, saturados en riffs y con una mentalidad progresiva en sus estructuras. Todo esto se llevó al extremo en Crack the Skye, material compuesto de solamente siete canciones que abrió los paradigmas sobre la capacidad de estos músicos. Posteriormente The Hunter actúo como contra medida siendo un disco extremadamente simple para sus estándares y por lo mismo fuente de críticas y reclamos por parte de sus fanáticos. Siendo Mastodon una de las bandas más representativas y revolucionarias del género en la última década, su actitud desinteresada e impredecible despierta una mayor curiosidad sobre la dirección que tomaran en su música.
Cuando los Foo Fighters, posiblemente el acto de hard rock más grande de la actualidad, anuncian su entrada al estudio de grabación se puede esperar que la noticia acapare los titulares de la mayoría de las revistas de música. Wasting Light destacó por la forma anticuada en que fue grabado, produciendo un sonido más enérgico, potente y cálido, alejado de las distorsiones sobre procesadas de las que se abusa en la actualidad y volviendo a la raíces haciendo uso de las cintas. Como nos tienen acostumbrados no se espera un gran cambio de estilo con respecto a lo que han hecho desde el inicio de su carrera pero sí grandes temas que queden guardados en la memoria y estallen frente al escenario.
Wild Beasts sabe hacer uso del drama y la expresividad con composiciones centradas en empalagosas pero talentosas vocales acompañadas de una estilizada instrumentación electrónica. A pesar de la calidad de Smother en el 2011 pasaron un tanto inadvertidos, pero eso no debe influir a que puedan ofrecer grandes cosas y nuevos sonidos en su próximo lanzamiento.
Cuando una banda suena fuera de pretensiones, orgánica casi al punto de cruda, honesta y con composiciones memorables, crea un lazo especial con el oyente. Spoon es uno de esos pocos casos, de una banda que con pocos recursos no teme experimentar y zafarse de cualquier fórmula preestablecida, cada canción es imperfecta pero su aura a improvisación la utilizan en beneficio propio, en parte gracias a su carisma atribuible.
No es nada raro que se escuche decir a alguien que cada álbum de Meshuggah es igual al anterior, pero para su propio mérito pueden decir que crearon su estilo muy propio y no solo eso, sino que han servido de influencia e inspiración de grandes bandas como Tool o Devin Townsend quién los llamo la mejor banda de metal del planeta. Es cierto que al hablar de Meshuggah no se puede hablar de variedad pero ese sonido mecánico, técnico, cronometrado, inflexible, molesto, agresivo que termina produciendo ritmos en tiempos incomprensibles es lo que los hace especiales y mantiene la expectativa de hasta donde lo pueden llevar en complejidad.
En el 2008 Elbow ganó un Mercury Prize por su material The Seldom Seen Kid, del cual se pueden decir grandes cosas pero es más recomendable simplemente escucharlo y disfrutarlo de inicio a fin. Después en el 2011 sacaron Build a rocket boys! en el que se deshicieron de gran parte de los arreglos que complementaban sus composiciones y terminó por ser un disco decente pero lejos de las expectativas a las que estaban inmersos. Por ello, esta es su nueva oportunidad para reinvindicarse en la categoría que les pertenece.
La música de EMA fue una de las más raras sorpresas del 2011 por lo excéntrica de su propuesta, en especial la canción con la que captó mayor atención, “California”. En ella dice una serie de frases que irrumpen la sanidad con la que se suele concebir a los artistas, como por ejemplo “Fuck California, you made me boring”, “Now you’ve corrupted us all, with your sexuality, tried to tell me love was free”, pero igual de importante que las palabras es la desesperanza con la que canta, como si en verdad viviera alienada, sin emoción y todo esto queda retratado cuando confiesa agónicamente “I’m just 22 and I don’t mind dying”. Esta caótica artista evasiva de modas o corrientes, supo cómo captar interés con la actitud completamente opuesta y en el 2014 llama la atención hasta dónde puede llegar su irreverente personalidad.
En el 2012 DIIV lanzó su álbum debut, Oshin, presentando magníficamente melodías que circulan esa suave y difuminada frontera entre el dream pop y el shoegaze. Sus canciones, al mismo tiempo fantasmales y llenas de vida, expresaban una magia poco común en composiciones con estructuras tan tradicionales en el indie rock. Oshin capturó la belleza en una forma simple, la música de DIIV flota de forma natural en una nebulosa llena de melodías suavemente distorsionadas, llenas de melancolía pero también de hermosura. El 2013 fue un año callado para Zachary Cole Smith, la mente creativa detrás de este proyecto, pero este nuevo año parece marcar el regreso de DIIV, aún no hay demasiados detalles al respecto, así que lo que queda es estar atentos a cualquier señal de vida que de, y ver si su siguiente producción logra llegar ese hueco expectativo que dejó su debut.
Con su tercer álbum de estudio, Visions, del 2012, Grimes logró ocupar el trono de la princesa del pop futurista y digital en el mundo indie. Sus canciones se volvieron una especie de fenómeno en la web y en la escena del pop independiente, inundando cada rincón con sus geniales y pegajosas melodías suavemente electrónicas, llenas de una estética avant garde que parecía provenir de otro planeta. Ahora, Claire Boucher, pertenece a Roc Nation, la disquera y compañía de management de Jay Z, un paso bastante grande para una artista como ella, así que todo apunta hacia un buen camino y un gran futuro para Grimes. Recientemente anunció a través de su perfil de Twitter que su cuarto álbum será lanzado el 9 de septiembre, lo que solo aumenta las expectativas sobre lo que encontraremos en su cuarto disco.
En cada álbum, Joanna Newsome nos adentra en un mundo sonoro lleno de narraciones y fantasía, en historias que nos llevan por escenarios poéticos y fantásticos, sublimes, delicados y excéntricos. Cada uno de sus tres álbumes despliega nuevas vertientes que giran sobre una misma estética, un sentimiento medieval, un folk avant garde, con su harpa siempre moldeando las melodías y su chillante voz adquiriendo profundidades distintas. Joanna Newsome ha demostrado ser una verdadera artista, de esa que crean sus propio universo y se desenvuelven en él creativamente con una belleza inigualable, sin miedo a expandirlo, a experimentarlo, y sin dejar su esencia de lado. Nos emociona pensar en esa nueva historia que Newsome está preparando, en esas nuevas imágenes musicales que pondrá en nuestra cabeza, esperemos este año verla surgir con toda su fuerza nuevamente.
En el 2008 la escena folk se llenó con una agradable frescura con el disco debut homónimo de Fleet Foxes, lleno de harmonías orgánicas, atmósferas boscosas y rurales. Con ese álbum lograron formar una sólida base de seguidores, cosa que no fue muy difícil y que queda claro al escuchar sus canciones, todas transparentes, llenas de tranquilidad y naturalidad, coros memorables, y una instrumentación sumamente orgánica. En el 2011, después de su exitoso primer disco lanzaron Helplessness Blues, el cual brindaba una mirada mucho más profunda y compleja en sus composiciones y letras; un álbum que tal vez no alcanzó el mismo éxito comercial que el pasado, pero que sin duda los posicionó como uno de los actos de folk más interesantes de la escena independiente. Este 2014 esperamos con ansias su regreso.
Hay un elemento de misterio sumamente inmerso en la música de Bat for Lashes, reflejado desde su primer álbum Fur And Gold, con el que Natasha Khan se comenzó a abrir camino en el indie rock, haciendo su sello distintivo esa oscuridad y misticismo en la estética y dinámica de sus canciones. Su tercer y último álbum, The Haunted Man del 2012, reflejó un refinamiento en la instrumentación y en la temática lírica de su trabajo, deslizándose entre el art rock y un synth pop lleno de profundas emociones y sonidos orquestales. Un trabajo sin duda más complejo y trascendente que convierte a Bat For Lashes en una de las más esperadas.
Cloud Nothings tomó un camino inesperado con su último álbum Attack on Memory del 2012. Desde que esta banda, liderada por Dylan Baldi, surgió parecía que su camino por el indie punk/rock estaba bien marcado y no daba señal de algún tipo de experimentación de por medio. Su último disco reflejó una enorme evolución en el sonido de esta banda, con toques mucho más oscuros y crudos que en sus trabajos anteriores, Cloud Nothings reflejó música rabiosa y memorable, composiciones originales aún dentro de ese género tan estrecho en el que son etiquetados.
The War On Drugs sacó a finales del año pasado “Red Eyes”, el primer sencillo de su próxima producción Lost in the Dream, programada a ser lanzada el próximo 18 de marzo. Esa primera probada de lo que escucharemos suena al lado más ensoñador de esta banda, con una instrumentación cristalina y toda la distorsión en las vocales, “Red Eyes” es uno de los mejores sencillo de The War On Drugs. En gran medida este nuevo material se aleja un poco de esa mezcla que Adam Granduciel hacía del rock americano con guitarras súper distorsionadas y ruidosas. Ya veremos qué tanto moviliza su sonido y lo refresca en Lost in the Dream.
I Will Be fue el debut de Dum Dum Girls en el 2010, inicialmente pareció un muy buen proyecto de pop sucio y de garage, con las vocales de Dee Dee escondidas entre la distorsión y una atractiva ambientación rocanrolera y muy femenina. Dum Dum Girls, hacían esa ideal combinación entre el pop de los girl groups sesenteros y un post punk oscuro. Más adelante su música se fue puliendo y refinando, en el EP He Gets Me High lucieron más las vocales y en el álbum Only In Dreams exploraron un lado aún más cristalino. Pero fue en su último EP, End Of Daze en donde lograron impregnar su música de una admirable profundidad, tanto sonora como instrumental. Ahora lanzarán Too True, que parece tener tintes de un pop mucho más gótico, esperamos con ansias este álbum programado para el 27 de enero.
El segundo disco de Titus Andronicus, The Monitor, fue una de las miradas más rebeldes en el indie rock. En él, la banda inyectó fuertes dosis de enojo, de reclamo y del levantamiento de una voz juvenil y poderosa entre una música que hacía referencia al punk rock y al indie rock más sucio, pero con tremendos fragmentos melodiosos que suavizaban ese golpe sonoro y que exaltaban hacia la fraternidad también. Aunque Local Business, el que siguió a The Monitor, no llegó con la misma fuerza y se quedó en un segundo plano, su próxima producción es una buena oportunidad para que recuperen esa energía contagiante que demostraron en The Monitor.
TV on the Radio con cinco álbumes lanzados tiene algo del material más original y emocionante que se ha escuchado en el rock independiente. Eso mismo hace que sea difícil catalogarlos dentro de un género en específico, lo cual es algo positivo. Lo que TV on the Radio hace no es simplemente rock, en su música se unen vertientes electrónicas y ambientales, su espectro sónico es de un art rock experiemtal sumamente interesante. Dear Science y Return to Cookie Mountain son dos excelentes discos que marcaron a estos músicos como geniales compositores, como visionarios que proyectan el indie rock más allá de las fronteras. Con su próximo disco regresan después de tres años de ausencia.
Estos son algunos de los artistas que más nos entusiasma lo que nos puedan presentar en este nuevo año. Pero por supuesto que parte importante son las nuevas sorpresas que aparecerán en forma de nuevos artistas o la evolución de otros desapercibidos hasta el momento. ¿Cuáles son los artistas que más esperas agregar en tu reproductor?
El 19 de este mes se cumplen tres años del lanzamiento de uno de los discos más exitosos, no sólo de los últimos años sino de la historia, con más de 26 millones en ventas, hablamos del 21 de Adele. Esa cantidad es sorprendente, pero lo es más por venir de una artista sobria de farándula, no interesada en vender su cuerpo sino un verdadero talento musical, su voz y escritura. 21 es un disco sólido con autenticas gemas como: “Turning Tables”, “Set Fire to the Rain” y por supuesto la inolvidable “Someone Like You”, es por ello que las expectativas no podrían ser más altas para una artista tan joven como Adele de 25 años y será interesante observar como lidia ante el ruido y las opiniones del mundo entero.
Por supuesto está Kanye West, quien ocupa el primer lugar en nuestra lista de mejores álbumes y canciones del 2013; West, sorpresivamente, anunció a finales del año que ya se encontraba trabajando en la continuación de Yeezus. Por lo repentino del anuncio y los pocos detalles que se dieron, aún no se sabe si será un B-sides del disco pasado o si tiene la suficiente inspiración como para crear otro concepto completamente original y apartado de lo que ya no ofreció. Por el alto estándar de exigencia de este artista suena ridículo pensar que únicamente envolverá un par de canciones sobrantes en un empaque atractivo para venderla como algo nuevo y recién hecho, pero no será hasta el 2014 que lo sabremos.
Por otro lado Frank Ocean también tiene programado lanzar un álbum este 2014, después de dos años de haber estrenado su álbum debut Channel Orange, una de las mejores producciones que se han realizado en los últimos años. En él destaca la virtud inigualable de Ocean de evolucionar complejas melodías frente al micrófono sin prácticamente alguna pista existente. Y aunque el año pasado no sacó ninguna producción con su firma, se vio inmerso en una serie de colaboraciones con personalidades como Earl Sweatshirt, Jay Z, Kanye West y Beyoncé, pero a un artista con su talento se espera escucharlo durante una hora ininterrumpida.
Mastodon tenía la costumbre de sacar discos épicos, saturados en riffs y con una mentalidad progresiva en sus estructuras. Todo esto se llevó al extremo en Crack the Skye, material compuesto de solamente siete canciones que abrió los paradigmas sobre la capacidad de estos músicos. Posteriormente The Hunter actúo como contra medida siendo un disco extremadamente simple para sus estándares y por lo mismo fuente de críticas y reclamos por parte de sus fanáticos. Siendo Mastodon una de las bandas más representativas y revolucionarias del género en la última década, su actitud desinteresada e impredecible despierta una mayor curiosidad sobre la dirección que tomaran en su música.
Cuando los Foo Fighters, posiblemente el acto de hard rock más grande de la actualidad, anuncian su entrada al estudio de grabación se puede esperar que la noticia acapare los titulares de la mayoría de las revistas de música. Wasting Light destacó por la forma anticuada en que fue grabado, produciendo un sonido más enérgico, potente y cálido, alejado de las distorsiones sobre procesadas de las que se abusa en la actualidad y volviendo a la raíces haciendo uso de las cintas. Como nos tienen acostumbrados no se espera un gran cambio de estilo con respecto a lo que han hecho desde el inicio de su carrera pero sí grandes temas que queden guardados en la memoria y estallen frente al escenario.
Wild Beasts sabe hacer uso del drama y la expresividad con composiciones centradas en empalagosas pero talentosas vocales acompañadas de una estilizada instrumentación electrónica. A pesar de la calidad de Smother en el 2011 pasaron un tanto inadvertidos, pero eso no debe influir a que puedan ofrecer grandes cosas y nuevos sonidos en su próximo lanzamiento.
Cuando una banda suena fuera de pretensiones, orgánica casi al punto de cruda, honesta y con composiciones memorables, crea un lazo especial con el oyente. Spoon es uno de esos pocos casos, de una banda que con pocos recursos no teme experimentar y zafarse de cualquier fórmula preestablecida, cada canción es imperfecta pero su aura a improvisación la utilizan en beneficio propio, en parte gracias a su carisma atribuible.
No es nada raro que se escuche decir a alguien que cada álbum de Meshuggah es igual al anterior, pero para su propio mérito pueden decir que crearon su estilo muy propio y no solo eso, sino que han servido de influencia e inspiración de grandes bandas como Tool o Devin Townsend quién los llamo la mejor banda de metal del planeta. Es cierto que al hablar de Meshuggah no se puede hablar de variedad pero ese sonido mecánico, técnico, cronometrado, inflexible, molesto, agresivo que termina produciendo ritmos en tiempos incomprensibles es lo que los hace especiales y mantiene la expectativa de hasta donde lo pueden llevar en complejidad.
En el 2008 Elbow ganó un Mercury Prize por su material The Seldom Seen Kid, del cual se pueden decir grandes cosas pero es más recomendable simplemente escucharlo y disfrutarlo de inicio a fin. Después en el 2011 sacaron Build a rocket boys! en el que se deshicieron de gran parte de los arreglos que complementaban sus composiciones y terminó por ser un disco decente pero lejos de las expectativas a las que estaban inmersos. Por ello, esta es su nueva oportunidad para reinvindicarse en la categoría que les pertenece.
La música de EMA fue una de las más raras sorpresas del 2011 por lo excéntrica de su propuesta, en especial la canción con la que captó mayor atención, “California”. En ella dice una serie de frases que irrumpen la sanidad con la que se suele concebir a los artistas, como por ejemplo “Fuck California, you made me boring”, “Now you’ve corrupted us all, with your sexuality, tried to tell me love was free”, pero igual de importante que las palabras es la desesperanza con la que canta, como si en verdad viviera alienada, sin emoción y todo esto queda retratado cuando confiesa agónicamente “I’m just 22 and I don’t mind dying”. Esta caótica artista evasiva de modas o corrientes, supo cómo captar interés con la actitud completamente opuesta y en el 2014 llama la atención hasta dónde puede llegar su irreverente personalidad.
En el 2012 DIIV lanzó su álbum debut, Oshin, presentando magníficamente melodías que circulan esa suave y difuminada frontera entre el dream pop y el shoegaze. Sus canciones, al mismo tiempo fantasmales y llenas de vida, expresaban una magia poco común en composiciones con estructuras tan tradicionales en el indie rock. Oshin capturó la belleza en una forma simple, la música de DIIV flota de forma natural en una nebulosa llena de melodías suavemente distorsionadas, llenas de melancolía pero también de hermosura. El 2013 fue un año callado para Zachary Cole Smith, la mente creativa detrás de este proyecto, pero este nuevo año parece marcar el regreso de DIIV, aún no hay demasiados detalles al respecto, así que lo que queda es estar atentos a cualquier señal de vida que de, y ver si su siguiente producción logra llegar ese hueco expectativo que dejó su debut.
Con su tercer álbum de estudio, Visions, del 2012, Grimes logró ocupar el trono de la princesa del pop futurista y digital en el mundo indie. Sus canciones se volvieron una especie de fenómeno en la web y en la escena del pop independiente, inundando cada rincón con sus geniales y pegajosas melodías suavemente electrónicas, llenas de una estética avant garde que parecía provenir de otro planeta. Ahora, Claire Boucher, pertenece a Roc Nation, la disquera y compañía de management de Jay Z, un paso bastante grande para una artista como ella, así que todo apunta hacia un buen camino y un gran futuro para Grimes. Recientemente anunció a través de su perfil de Twitter que su cuarto álbum será lanzado el 9 de septiembre, lo que solo aumenta las expectativas sobre lo que encontraremos en su cuarto disco.
En cada álbum, Joanna Newsome nos adentra en un mundo sonoro lleno de narraciones y fantasía, en historias que nos llevan por escenarios poéticos y fantásticos, sublimes, delicados y excéntricos. Cada uno de sus tres álbumes despliega nuevas vertientes que giran sobre una misma estética, un sentimiento medieval, un folk avant garde, con su harpa siempre moldeando las melodías y su chillante voz adquiriendo profundidades distintas. Joanna Newsome ha demostrado ser una verdadera artista, de esa que crean sus propio universo y se desenvuelven en él creativamente con una belleza inigualable, sin miedo a expandirlo, a experimentarlo, y sin dejar su esencia de lado. Nos emociona pensar en esa nueva historia que Newsome está preparando, en esas nuevas imágenes musicales que pondrá en nuestra cabeza, esperemos este año verla surgir con toda su fuerza nuevamente.
En el 2008 la escena folk se llenó con una agradable frescura con el disco debut homónimo de Fleet Foxes, lleno de harmonías orgánicas, atmósferas boscosas y rurales. Con ese álbum lograron formar una sólida base de seguidores, cosa que no fue muy difícil y que queda claro al escuchar sus canciones, todas transparentes, llenas de tranquilidad y naturalidad, coros memorables, y una instrumentación sumamente orgánica. En el 2011, después de su exitoso primer disco lanzaron Helplessness Blues, el cual brindaba una mirada mucho más profunda y compleja en sus composiciones y letras; un álbum que tal vez no alcanzó el mismo éxito comercial que el pasado, pero que sin duda los posicionó como uno de los actos de folk más interesantes de la escena independiente. Este 2014 esperamos con ansias su regreso.
Hay un elemento de misterio sumamente inmerso en la música de Bat for Lashes, reflejado desde su primer álbum Fur And Gold, con el que Natasha Khan se comenzó a abrir camino en el indie rock, haciendo su sello distintivo esa oscuridad y misticismo en la estética y dinámica de sus canciones. Su tercer y último álbum, The Haunted Man del 2012, reflejó un refinamiento en la instrumentación y en la temática lírica de su trabajo, deslizándose entre el art rock y un synth pop lleno de profundas emociones y sonidos orquestales. Un trabajo sin duda más complejo y trascendente que convierte a Bat For Lashes en una de las más esperadas.
Cloud Nothings tomó un camino inesperado con su último álbum Attack on Memory del 2012. Desde que esta banda, liderada por Dylan Baldi, surgió parecía que su camino por el indie punk/rock estaba bien marcado y no daba señal de algún tipo de experimentación de por medio. Su último disco reflejó una enorme evolución en el sonido de esta banda, con toques mucho más oscuros y crudos que en sus trabajos anteriores, Cloud Nothings reflejó música rabiosa y memorable, composiciones originales aún dentro de ese género tan estrecho en el que son etiquetados.
The War On Drugs sacó a finales del año pasado “Red Eyes”, el primer sencillo de su próxima producción Lost in the Dream, programada a ser lanzada el próximo 18 de marzo. Esa primera probada de lo que escucharemos suena al lado más ensoñador de esta banda, con una instrumentación cristalina y toda la distorsión en las vocales, “Red Eyes” es uno de los mejores sencillo de The War On Drugs. En gran medida este nuevo material se aleja un poco de esa mezcla que Adam Granduciel hacía del rock americano con guitarras súper distorsionadas y ruidosas. Ya veremos qué tanto moviliza su sonido y lo refresca en Lost in the Dream.
I Will Be fue el debut de Dum Dum Girls en el 2010, inicialmente pareció un muy buen proyecto de pop sucio y de garage, con las vocales de Dee Dee escondidas entre la distorsión y una atractiva ambientación rocanrolera y muy femenina. Dum Dum Girls, hacían esa ideal combinación entre el pop de los girl groups sesenteros y un post punk oscuro. Más adelante su música se fue puliendo y refinando, en el EP He Gets Me High lucieron más las vocales y en el álbum Only In Dreams exploraron un lado aún más cristalino. Pero fue en su último EP, End Of Daze en donde lograron impregnar su música de una admirable profundidad, tanto sonora como instrumental. Ahora lanzarán Too True, que parece tener tintes de un pop mucho más gótico, esperamos con ansias este álbum programado para el 27 de enero.
El segundo disco de Titus Andronicus, The Monitor, fue una de las miradas más rebeldes en el indie rock. En él, la banda inyectó fuertes dosis de enojo, de reclamo y del levantamiento de una voz juvenil y poderosa entre una música que hacía referencia al punk rock y al indie rock más sucio, pero con tremendos fragmentos melodiosos que suavizaban ese golpe sonoro y que exaltaban hacia la fraternidad también. Aunque Local Business, el que siguió a The Monitor, no llegó con la misma fuerza y se quedó en un segundo plano, su próxima producción es una buena oportunidad para que recuperen esa energía contagiante que demostraron en The Monitor.
TV on the Radio con cinco álbumes lanzados tiene algo del material más original y emocionante que se ha escuchado en el rock independiente. Eso mismo hace que sea difícil catalogarlos dentro de un género en específico, lo cual es algo positivo. Lo que TV on the Radio hace no es simplemente rock, en su música se unen vertientes electrónicas y ambientales, su espectro sónico es de un art rock experiemtal sumamente interesante. Dear Science y Return to Cookie Mountain son dos excelentes discos que marcaron a estos músicos como geniales compositores, como visionarios que proyectan el indie rock más allá de las fronteras. Con su próximo disco regresan después de tres años de ausencia.
Estos son algunos de los artistas que más nos entusiasma lo que nos puedan presentar en este nuevo año. Pero por supuesto que parte importante son las nuevas sorpresas que aparecerán en forma de nuevos artistas o la evolución de otros desapercibidos hasta el momento. ¿Cuáles son los artistas que más esperas agregar en tu reproductor?