Bill Callahan
Dream River

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Dream River es el quinto disco que Bill Callahan saca bajo su propio nombre, pero antes de esto su discografía ya estaba compuesta por 13 álbumes los cuales lanzó con el nombre de Smog, pseudónimo que utilizó hasta el 2007. Aunque sin duda muchas de sus producciones más finas han sido parte de lo que saca ya con su verdadera identidad; su pasado Apocalypse del 2011 es una excelente muestra de lo refinado y complejo que puede llegar a ser su música expresado en ese folk-rock americano tan característico de él.
Este nuevo álbum muestra un lado mucho más suave pero igual de intenso, en donde se plasma nuevamente la capacidad maestra que Bill Callahan tiene como compositor e intérprete, su disco es detallado en todos y cada uno de sus rincones, su construcción se siente rústica y rica en texturas. La instrumentación evoca una tranquilidad inevitable con esa perfecta conjunción entre la guitarra acústica, la eléctrica, las percusiones y los teclados, el sonido de Callahan se siente transparente e inmenso a pesar de ser del tipo contemplativo. En “Small Plane”, lleno de paz y tranquilidad mira a la vida con aceptación y dice “I really am a lucky man flying this small plane / Eyes scan the path ahead and all around”.
“Summer Painter” es trascendental, entre los sonidos que evocan a una psicodelia acústica Bill crea una atmósfera sónica vibrante que se mueve entre la luz y la sombra y que sus palabras salen con la sabiduría de alguien que carga sabiamente con las memorias y las experiencias. Y aunque el río sonoro en la música de Callahan corre con ligereza, expresa una colosal profundidad a través de sus palabras, de esas líricas sumamente poéticas que retratan a un autor que enfrenta la inmensidad del mundo con honestidad, transparencia, sabiduría y con una resonancia casi mística.
En Dream River hay una poética visual que elude a la existencia, frecuentemente comparada metafóricamente con paisajes naturales; en él encontramos paz, calma y un inmenso deseo de plasmar esas impresiones del mundo y de la vida. En la hermosa “Seagull” de un folk con ligera psicodelia compara el rumbo de su vida con el de una gaviota, “A barroom may entice a seagull like me / Right off the sea, right off the sea / And into the barroom, the barroom”.
Bill Callahan crea una atmósfera muy propia en Dream River, que proyecta, de la forma más visual y serena, un romántico pesimismo, y retrata ese sentimiento de estar aislado; su voz es sumamente expresiva, pero toda esa expresividad la logra a través de gestos muy sutiles que nos llegan orgánicos y directos. Escucharlo es como trasladarnos a extensiones naturales montañosas y aisladas, en donde el tiempo se detiene y lo único que nos queda es sumergirnos en su música.