Bringing It All Back Home - Bob Dylan
Bringing It All Back Home fue el primer álbum en el que Bob Dylan utilizó guitarras eléctricas, aunque todavía respetando el estilo que le precedía y que por supuesto le había ganado una base generosa de seguidores. Este disco fue el manual que debía preparar a todas las personas para la transformación que vendría con Highway 61 Revisted, durante las giras se le escucharía a Dylan alternando las canciones entre guitarra acústica y eléctrica.
Estamos hablando de la era más creativa de un genio, 1965 y 1966 son los años en los que Dylan compondría tres álbumes clásicos y lo que separó Bringing It All Back Home de Highway 61 Revisted fueron solo meses. Las personas no podían concebir la aparición de un artista folk acompañado de una banda y un fuerte equipo de amplificadores que les impedían escuchar la letra de las canciones. Para los fanáticos fue una traición, para Dylan fue una liberación de su mente y de las etiquetas a que lo tenían sujeto las personas, a un género que siempre amó pero que en ese momento limitaba su creatividad. Esa riesgosa y valiente decisión es un punto de inflexión en la historia de la música.
Las canciones de Bringing It All Back Home son más elaboradas a las de Another Side of Bob Dylan, gran parte debido a la adición de la banda que dimensiona la música y propone una serie de arreglos inexistentes anteriormente. También continúa desarrollando la persona de Dylan en temáticas más variadas dentro de las canciones, presentando dos de sus mejores canciones de amor en su carrera “Love Minus Zero” y “It’s All Over Now, Baby Blue”.
La mención de “Tambourine Man” es necesaria, “Hey! Mr. Tambourine Man, play a song for me / I’m not sleepy and there is no place I’m going to” una frase que cualquiera que la descubra se encontrará escuchándola una y otra vez. No es posible escapar de ella y por la ingeniosa lírica que desarrolló Dylan, se hace un ejercicio de aprendizaje, admiración y descubrimiento, una experiencia no caduca siempre relevante, fresca e inspiradora, prueba de la destreza innata del uso que daba a las letras.
Explicar el valor de una gran canción es una tarea compleja para cualquiera que lo intente, cuando se trata de una de un compositor como Dylan es casi imposible. Lo recomendable es comprar el álbum y escuchar cada una de ellas, con oídos despiertos y en repetidas ocasiones.
Estamos hablando de la era más creativa de un genio, 1965 y 1966 son los años en los que Dylan compondría tres álbumes clásicos y lo que separó Bringing It All Back Home de Highway 61 Revisted fueron solo meses. Las personas no podían concebir la aparición de un artista folk acompañado de una banda y un fuerte equipo de amplificadores que les impedían escuchar la letra de las canciones. Para los fanáticos fue una traición, para Dylan fue una liberación de su mente y de las etiquetas a que lo tenían sujeto las personas, a un género que siempre amó pero que en ese momento limitaba su creatividad. Esa riesgosa y valiente decisión es un punto de inflexión en la historia de la música.
Las canciones de Bringing It All Back Home son más elaboradas a las de Another Side of Bob Dylan, gran parte debido a la adición de la banda que dimensiona la música y propone una serie de arreglos inexistentes anteriormente. También continúa desarrollando la persona de Dylan en temáticas más variadas dentro de las canciones, presentando dos de sus mejores canciones de amor en su carrera “Love Minus Zero” y “It’s All Over Now, Baby Blue”.
La mención de “Tambourine Man” es necesaria, “Hey! Mr. Tambourine Man, play a song for me / I’m not sleepy and there is no place I’m going to” una frase que cualquiera que la descubra se encontrará escuchándola una y otra vez. No es posible escapar de ella y por la ingeniosa lírica que desarrolló Dylan, se hace un ejercicio de aprendizaje, admiración y descubrimiento, una experiencia no caduca siempre relevante, fresca e inspiradora, prueba de la destreza innata del uso que daba a las letras.
Explicar el valor de una gran canción es una tarea compleja para cualquiera que lo intente, cuando se trata de una de un compositor como Dylan es casi imposible. Lo recomendable es comprar el álbum y escuchar cada una de ellas, con oídos despiertos y en repetidas ocasiones.