Boardwalk Empire
Boardwalk Empire Volume 2

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Un riesgo que se toma cuando se hace un soundtrack para una película o serie de televisión que retrata una época histórica muy específica, es que la música surge desde un contexto puede que le sea poco familiar al público, ya que las canciones vienen de un ambiente extraño y anticuado para la actualidad. Sin embargo, Boardwalk Empire, dentro de su excelente y meticulosa producción, ha desafiado este riesgo y ha elaborado un soundtrack que se caracteriza por la frescura que emana de canciones jazz de esa era, recreados con una imaginación que logra capturar a las nuevas audiencias.
El soundtrack sin duda se apega lo más posible a la tradición de la época, los años veintes y treintas, y toda la música que se desenvolvía en esos tiempos, para lo cual el supervisor musical de Boardwalk Empire, Randall Poster, realizó sus debidas investigaciones para el primer y ahora el segundo volumen. Una de las razones por la cual surge el éxito de estas canciones en una época moderna es que utilizan a voces que son contemporáneas y frescas, como St. Vincent, Neko Case, Matt Berninger de The National, y los adaptan a este tipo de música tradicional, en lugar de que esa música la adapten a este tiempo. Por otro lado también escuchamos otras voces más clásicas y experimentadas de artistas que cargan el ritmo ya como una segunda piel, como Elvis Costello, Liza Minnelli, Patti Smith, David Johansen.
Escuchar Boardwalk Empire Volume 2 es abordar una máquina del tiempo que nos lleva directamente a los años veinte, es una viaje fascinante y especialmente cinemático. Pero este soundtrack funciona no solo porque nos hace sentir en una época completamente distinta a la nuestra, que seguramente es el objetivo de los creadores, sino que el viaje también es una grata experiencia musical que nos hace re examinar el valor del los orígenes del jazz en esos años, imprescindibles para la comprensión de la evolución musical jazzista del siglo pasado. Además el soundtrack es capaz de darnos un retrato fiel y emocionante del sabor, el sentimiento, los ritmos y los escenarios de un tiempo específico.
Boardwalk Empire Volume 2 comienza con un tono festivo con la canción “Strut Miss Lizzie”, interpretada por David Johansen, miembro de la banda de protopunk The New York Dolls. Su voz encaja con la música a la perfección, es gruesa, rasposa, como si estuviera cantando después de haberse tomado algunos whiskeys. Johansen utiliza su voz como su instrumento, nos lleva en un paseo por una noche de copas entre la amplia instrumentación, en donde destacan las trompetas, percusiones y cuerdas. Evis Costello hace una aparición extraordinaria también, con un tono mucho más suave y clásico. “It Had To Be You”, es mucho más sofisticada con su piano y sus trompetas, Costella emana una curiosa sensualidad.
En esta edición también encontramos a Vince Giordano & The Nighthawlks, quienes son la banda “oficial” de la serie, expertos en jazz, vaudeville y otros estilos típicos de la era, ellos demuestran su especial dominio con esa extensa gama de instrumentos y ese juego entre sonidos, capas y texturas que suenan antiguas pero que ahora las escuchamos con una extraordinaria calidad. Más adelante escuchamos a Liza Minelli, su aparición es acertada, su voz nos habla desde la experiencia, suena curtida, fuerte y dominante, Liza es sumamente teatral e inmediatamente nos la imaginamos en el escenario montando un acto musical lleno de brillo.
Uno de los puntos más acertados de este soundtrack es la inclusión de esas voces que representan de cierta forma a las nuevas generaciones. St. Vincent cumple con esas características, con una voz clásica y una personalidad llena de vitalidad y frescura, su interpretación es excepcional, su voz es femenina, sensual y pícara, al mismo tiempo se siente seria y muy adentrada en su papel. De igual forma escuchamos a Neko Case, otra artista independiente que fue incluida en el soundtrack, y no sorprende esta decisión, Neko ha sido conocida por la fuerza de su carácter expresada a través de sus potentes interpretaciones.
En la parte final del soundtrack escuchamos a Patti Smith, la poeta punk neoyorquina nos transmite esa sensibilidad en “I Ain’t Got Nobody”, con su voz rasposa, callejera y llena de sentimientos. Finalmente Matt Berninger en un tono mucho más romántico, con su baritono, suena galante en esa balada clásica que cierra el álbum con broche de oro.
Escuchar Boardwalk Empire Volume 2 es una satisfacción no sólo para los que sean seguidores de la serie, sino para cualquiera que tenga un interés musical curioso y ávido de buenos sonidos. El soundtrack cumple con su cometido de aportar esa ambientación a una historia de ficción que se sitúa en otro tiempo, pero también se sostiene como un álbum que nos sorprende por su belleza clásica y la buena ejecución de cada uno de los intérpretes.