Artículos Mer de Noms - A Perfect Circle 02/12/2013 - 06:00 hrs. Guardar esta Nota en Favoritos Se creía inconcebible la presencia de Maynard James Keenan en cualquier otro proyecto que no fuera Tool, nada parecía justificar que la mente del vocalista sufriera de distracciones o se afectaran los plazos de dicha banda, hasta que sonó “Judith” en los medios y todo cambio de parecer. Billy Howerdel emergió como un maestro en la guitarra cuyos escapes de distorsión difuminada y acordes multi procesados, congeniaron y exponenciaron la mística de Maynard con mayor visión y trascendencia que la que visualizaban. El debut de A Perfect Circle fue agresivo, visceral y potente, los golpes de la batería son un llamado de atención a que lo que viene debe ser tomado en serio. Líricamente es controversial, calculado e intencionado para despertar la consciencia de la personas que viven su religión ciegamente sin cuestionar o meditar. “Fuck your god, your lord and your christ / Oh so many many ways for me to show you, how your dogma has abandoned you / Talk to Jesus Christ as if he knows the reasons why” son algunas de las frases que si deciden ser creídas o no, realmente no importa, su objetivo es hacer pensar, por cierto Judith es el nombre de la madre del vocalista. El lugar tan sereno casi divino al que transporta “Orestes” es obra de un sueño o anhelo perfectamente imaginado por Howerdel y su instrumento en el que Maynard se encuentra al borde del colapso. Las letras hablan de liberación, claridad, hostilidad, del momento culmine de la ansiedad donde todas las emociones se sumergen en un reflejo de descontrol en el que por cualquier medio se debe tender al equilibrio. La voz del vocalista es el recipiente de esa desesperación y necesidad, que sublimemente nos extasía en una de las emociones humanas más intensas y trágicas, al final suplica “Give me, one more medicated peaceful moment” herido, exhausto, condenado. Es natural que una persona al escuchar o leer la letra de una canción lo lea a través del lente de sus experiencias personales, Maynard es especialista en nunca ser lo suficientemente explícito como para limitarlas a una sola interpretación o significado. Incluso de una canción con tanto corazón como “3 Libras” no se sabe con certeza de qué trata aún así todos entendemos y sentimos lo que se desprende de tan emblemáticas notas.