Sharon Van Etten
Are We There

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Sharon Van Etten dio una agradable sorpresa en el 2012 con las atormentadas vocales de su tercer álbum Tramp, en donde se proyectó como víctima de una relación disfuncional que no terminó sin antes dejar rastro. Y ese rastro fue la fuente de inspiración de los temas que esparcieron el nombre de Sharon Van Etten como una promesa cercana en el mundo de la música.
Tramp fue un disco que ofreció grandes momentos, en especial en el tema “Give Out” que logró ajustar las penetrantes vocales de Sharon en un tempo moderado pero intenso, sin caer en la pasividad que aturde (de manera generalizada) el dinamismo de la mayoría de los temas. Se observó a una artista con predisposición a no rendir resistencia al desánimo y con ello a lamentarse en la monotonía. Los arreglos tampoco ayudaron del todo a matizar distintas variables de su talento, se optó por lo excesivamente simple, ordinario y limpio, exponiendo flaquezas en la composición.
En Are We There se nos da un guiño para percatarse que se tomaron cartas en el asunto. La producción esta vez no fue llevada por Aaron Dessner de The National sino por la propia Sharon, que demuestra afán hacia la experimentación sin dejar de lado la prudencia, para jugar más con las composiciones. Uno de los primeros síntomas es que se amplió la presencia de instrumentos en la mezcla, sobre todo en la batería, perfecto complemento del estado mental decaído de Sharon, al darle el pulso indicado para motivarla a despertar su ánimo y alzar la voz.
La dirección hacia la que Sharon encontró escapatoria de su perpetua desilusión y la promesa de la evolución, es en el pop. El fundamento de su estilo permanece en el centro del pop/ rock, con influencia folk pero en Are We There se comprende un cambio de presentación en las melodías por hacerlas más propensas a la adicción. Temáticamente es la redundancia del pésame eterno que habita en la conciencia de la artista, siempre cautivo de las memorias del pasado.
El inicio del álbum es formidable por la búsqueda de alternativas a la urgente necesidad de variar la fórmula de Tramp y por el crecimiento que demuestra como artista.
“Afraid Of Nothing”, ilusiona revelando el lado romántico casi jubiloso de Sharon. Instrumentalmente está trabajada como si fuera una balada pop con acompañamiento de piano y arreglos de cuerdas.
“Taking Chances” es una canción interesante en su uso de percusiones y por la introducción de la distorsión a su sonido, que resulta más agresivo de lo que es, por romper el hábito suave en el donde generalmente reposa.
“Your Love Is Killing Me” es tan dramática como trágica, lo primero lo expresa con su voz y lo segundo con la lírica, la composición se desarrolla en modo de crescendo, como si Sharon se estuviera llenando de auto compasión hasta el punto de quiebre, en el que la paciencia se agota y la desesperación avasalla el sentimiento de dolor. La instrumentación intensifica el alcance natural de su voz, llevándola a un lugar al que antes no alcanzaba, esta vez no está sola, se vale de más herramientas para gratificar la experiencia que desea expresar.
Sharon Van Etten es una artista que se escucha sentirse motivada con la progresión de su álbum pasado. Are We There se puede considerar un éxito, no únicamente por su calidad sino por ser prueba irrefutable de que Sharon tiene la capacidad de sorprender y de expandir su cortina de posibilidades, imagen anteriormente mitigada por el estado mental tan acentuado en las grabaciones.