TV On The Radio
Seeds

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De la ausencia de la producción musical, TV On The Radio vuelve con un disco muy pegadizo y lleno de energías positivas. De manera sorpresiva, a pesar de que su bajista falleciera en 2011 a causa del cáncer y se especulara que la banda adoptaría un tono más gris, la cuestión es que más bien la banda de Nueva York optó por un nihilismo anti-nihilista, . Una manera de tomar fuerzas, anclados en la tragedia cercana, para llevarnos hasta otros lugares más soleados y no correspondientes al otoño en el cual fue publicado este disco.
En cuanto al sonido, Seeds suena peligrosamente cercano a un Phil Collins que se encontró de manera extraña con Brian Eno o David Bowie. Y decimos peligrosamente no de manera negativa, sino más bien como quien dice que hay algo en ese aspecto temerario que puede llevar a una banda al crecimiento musical en estilo y forma. También en Seeds se recorre la senda subrepticia de las influencias Afrobeat y Highlife, muy probablemente propiciadas por la mente rítmica encarnada por todos los integrantes de este grupo, puesto que todos contribuyen en la grabación de los loops y ritmos que componen Seeds.
El tema que da nombre al disco “Seeds” es una canción que probablemente podría resumir lo logrado desde el lado más experimental y apegado al synth-pop de los 80’s, mientras “Happy Idiot” es un tema realmente feliz en su inocencia y muy fácil de digerir. El título original, “Quartz”, por su parte, mezcla la influencia ecléctica por la cual el líder de esta banda Tunde Adebimpe es bien conocido. Incluso parecería que por fin se esclarece la esencia entre una banda que creo las bases para la aparición de otras como Vampire Weekend o, en su lado más comercial, Foster The People.
Los aspectos más destacables en cuanto a la producción son sin duda los coros y, en general, las voces (o al menos los guiños vocales) que este disco presenta. Es agradable ver que alguien se preocupe por armonizar vocalmente en un disco contemporáneo, cosa que pareciera haberse perdido con el arte que sólo Brian Wilson lograba con sus Beach Boys.
La desventaja mayor de este disco, sin embargo, es el paso con el que se desarrolla. A primera escuchada, uno piensa que este álbum se prolongó por más de lo debido. La sensación del espacio se distorsiona en vez de distenderse y en un disco cargado de sintetizadores y ritmos intrincados, esto a veces no es completamente positivo. Además, los estribillos en muchas canciones parecen ser ‘reprises’ a canciones anteriores que no dan cuenta de la complejidad de este buen pop de TV On The Radio. De hecho, quizás por ser esta su primera entrega más liviana y con tendencias hacia la reproducción en radio, la agrupación tenga que aprender a mejorar su estilo para que ese arte se vaya presentando cada vez más cercano al brillo que merecen tener.
En Seeds la premisa es la recuperación, la manifestación de que es posible renacer en un sonido integral y recomponerse a pesar de las pérdidas, aunque a veces esta premisa no se cumpla. No por pretensión sino por falta de experiencia en la exploración de este tópico y esta nueva manera de ver la existencia.
Canciones recomendables: “Quartz”, “Happy Idiot”, “Love Stained”, “Lazerray” y “Seeds”.