En muchas icónicas bandas de heavy metal es recurrente que, con el paso de los años, la agresividad en sus composiciones se vaya disolviendo hacia algo más...

Inicia Sesión con tu Red Social
Ingresa con tu Cuenta de Somos ÍDOLOS
¿No tienes una cuenta ? :
Registrate

Opeth

Pale Communion

Opeth
90

Calificación
Somos ÍDOLOS

0

# de críticas

0

Calificación
usuarios

Salida
25/08/2014
País
SE
Sello
Roadrunner R
$

En muchas icónicas bandas de heavy metal es recurrente que, con el paso de los años, la agresividad en sus composiciones se vaya disolviendo hacia algo más simple, comercial y melódicos. Unas pocas mantienen su mano de hierro, aferradas a un mismo estilo sin prestar importancia al pasar de las décadas, siendo acusadas de monótonas. Para Mikael Akerfeldt ninguna es opción, con Opeth tomó el camino más riesgoso posible y, sin temer el repudio de la base de seguidores que tantos años tardaron en reunir, reencarnaron en una versión progresiva- azzista reminiscente de la época de los setentas.

Heritage fue la proclamación de la nueva era de Opeth, la cual mantiene todas las virtudes que conformaban sus composiciones pasadas: la técnica, complejidad, evocación malévola, el factor ‘inesperado’ y la estructura progresiva. La diferencia radica en que todas estas cualidades fueron puestas en práctica en otro universo musical, uno fresco, retador e inexplorado por este grupo de músicos, que fomentó el hambre y la inspiración de nuevas piezas musicales fuera de los parámetros de su pasado.

Pale Communion los muestra más asentados en esta dinámica musical. Su presentación no es tan rígida, lenta y ambigua como en Heritage, aquí las canciones se desenvuelven con soltura, enfoque y ambición. Cada tema está pensado a conciencia y tiene una historia que contar lírica e instrumentalmente; gustan de reproducir múltiples sucesos simultáneamente y por lo tanto, obligan a ser escuchas en repetidas ocasiones para su clara apreciación.

El inicio del álbum es vívido y esperanzador, en el momento que entra el juego de guitarras en escena los altavoces se llenan de color, algo que era inusual en el Opeth clásico. El sintetizador en conjunto a la voz de Mikael cantan llanamente “Eternal Rains Will Come”, remontando nuestro sentido auditivo al puro estilo de la música de los setentas, cuando era común escuchar a todos los integrantes combinar sus voces para interpretar el coro del tema.

Es una buena representación del sonido predominante en Pale Communion a diferencia del tema que fue lanzado como sencillo “Cusp of Eternity”. Esta canción es un desfase de acuerdo al estilo progresivo retro del material, representa el sonido que tendría Opeth si prefirieran practicar el estilo bajo una producción moderna, distorsionada y compacta. Es obvio mencionar que parece idealmente creada para ser el sencillo por su simpleza y duración.

Un tema especialmente ambicioso y complejo es “Moon Above, Sun Below”. Sus casi 11 minutos de duración no ocurren de forma lineal, sino en fragmentos aparentemente independientes de sí mismos, que esperan crear un contexto una vez finalizados, como capítulos de una historia. Las transiciones son tajantes, no sólo en intensidad y variaciones entre acústica a distorsión, también en el lado melódico, aunque siempre bajo una estética y armonía formalizada, que da coherencia a la obra entera . El flujo de la canción tiende a los altos y bajos, a trabajar su momento de clímax para caer al siguiente instante, es un ciclo recurrente, acorde a la temática de su título.

Las canciones son tan ricas que podrían ser indagas por separado y aún así darían una redituable cantidad de ideas y descripciones de las mismas. Pale Communion es una gran muestra de musicalidad y creatividad, expande la definición de artistas que se tenía ya de estas grandes figuras.

Entre las sensaciones de debilidad que tiene, uno se puede percatar que emocionalmente no engancha como sí hacía su música en el pasado. En este tema estamos en una cualidad tradicional del progresivo, en su postura de narrativa, cuando Opeth acostumbraba a despertar la pasión del momento en forma de depresión o ira. Esta cuestión es un serio diferenciador del Opeth reciente en contraposición del pasado, es más intelectual, metódico, balanceado y en cierto modo consciente.

Para los seguidores de antaño no es raro que les tome tiempo familiarizarse con el nuevo engendro de Opeth. Su música nunca ha sido estática, siempre ha sido reconocida por estirar y agotar las posibilidades de su esencia, pero esa evolución se llevaba acabo dentro de los mismos confines que delimitaron por más de una década. Ahora su música cambió de estética, aún no encuentra su área de confort y por ello cada canción es una nueva aventura, explora territorios desconocidos al ritmo que demanda una limpieza de oídos, otra clase de apreciación.

El resurgimiento de Opeth no es una traición a su ente, si acaso escogió el camino más difícil, el menos popular, tienen un sin número de álbumes con el mismo estilo y la decisión obvia era sacar otro más y mantener su mercado cautivo de seguidores. Con Pale Communion la banda no sólo se reto a sí misma, sino a cada persona que osa de escucharlo y en el ejercicio de hacerlo existe un retribución gratificante e inspiradora..

Otros álbumes del artista

comments powered by Disqus